1 de septiembre de 2010

Greenpeace celebra que Energizer también se haga cargo de las 10 toneladas de pilas de la Ciudad


Greenpeace destaca la importancia de que las empresas fabricantes de pilas muestren voluntad para responsabilizarse de los residuos de sus productos.

BUENOS AIRES, Argentina Tras una campaña pública de Greenpeace, la empresa Energizer Argentina S.A. se hizo responsable de las 10 toneladas de pilas recolectadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Días atrás, y también por demanda de la organización ambientalista, la empresa Procter & Gamble, importadora de pilas y baterías Duracell, asumió el mismo compromiso.

Greenpeace celebró hoy el compromiso asumido por empresaEnergizer SA de hacerse cargo la gestión ambientalmente adecuada de las 10 toneladas de pilas recolectadas por el Gobierno de la Ciudad. En una carta dirigida a la organización ambientalista y al Gobierno de la Ciudad, la empresa manifestó la disposición de hacerse cargo del costo de la totalidad de las pilas recolectadas. El lunes pasado, la empresa Procter & Gamble, importadora de pilas y baterías Duracell, había sumido el mismo compromiso.

Greenpeace inició un mes atrás una campaña en vía pública y en Internet, destinada a
exigir a todas las empresas importadoras de pilas y baterías que se responsabilicen de las 10 toneladas de pilas y baterías acopiadas por el Gobierno de la Ciudad y las exporten para su reciclado. La primera de las empresas a la que Greenpeace dirigió su reclamo fue Duracell y fue seguida por Energizer, marcas que dominan el mercado de las pilas primarias en Argentina.

“El compromiso asumido por las empresas es muy importante ya que dará una solución definitiva al destino y tratamiento de las 10 toneladas de pilas recolectadas y acopiadas por la Ciudad”, señaló Yanina Rullo, de la Campaña de Residuos Electrónicos de Greenpeace, “además
es muy importante que las empresas productoras o importadoras de esta clase de productos comiencen a hacerse responsables de sus residuos tal cual sucede en otros países del mundo, agregó.

De la campaña de Greenpeace participaron más de 100 mil personas que enviaron e-mails a las empresas, reclamando que las marcas se hagan responsables de las pilas de la Ciudad, además de cientos de activistas que replicaron la demanda a través de las redes sociales como Facebook, Twitter y Sonico.

Greenpeace recibirá las pilas este jueves en el Obelisco, de 8 a 13 hs, según lo anunciado.

La Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (APRA), lanzó en 2008 una campaña de recolección de pilas y baterías en dos etapas. La primera, a cargo del Gobierno de la Ciudad, llamaba a los vecinos a desechar sus pilas primarias (comunes) en los Centros de Gestión y Participación Ciudadana (CGPC) para luego ser gestionadas por el propio Gobierno de la Ciudad. En la segunda etapa, y mediante la Resolución 262 de finales de 2008 la APRA convocó a las empresas importadoras de pilas recargables a hacerse cargo, mediante planes voluntarios, de la recolección diferenciada, transporte, acopio y tratamiento de las pilas recargables en todo el ámbito de la Ciudad.

El resultado de la primera etapa de campaña de la APRA fue la recolección de 10 toneladas de pilas primarias. El Gobierno de la Ciudad intentó en primera instancia destinar estas pilas a un relleno de seguridad en la provincia de Córdoba pero, por presión de los vecinos que rechazaron este envío, no pudieron disponerse allí. Luego, y conflicto político mediante, la APRA tampoco pudo enviar las pilas a rellenos de seguridad en la provincia de Buenos Aires.

Según Rullo, “desde Greenpeace cuestionamos en un principio el Programa de la APRA, porque consideramos que
son las empresas importadoras las que deben encargarse de darle la mejor gestión y tratamiento a los residuos de sus propios productos”. “Resolver de manera correcta, es decir con las empresas involucradas el destino de estas 10 toneladas de pilas acopiadas, es un gran primer paso dado mientras esperamos que se sancione la Ley de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos que está siendo tratada en el Senado”, agregó.

Greenpeace impulsa a través de un proyecto de ley nacional de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos – entre ellos pilas y baterías agotadas- el principio que establece la Responsabilidad Extendida del Productor para que la población, a través de sus impuestos, y los gobiernos locales dejen de ser los responsables de administrar la contaminación de los dispositivos eléctricos y electrónicos, y pasen a ser quienes colocan estos productos en el mercado los responsables de su recolección, acopio y tratamiento.

“Resolver el caso de las 10 toneladas de pilas recolectadas por la Ciudad es un paso muy importante que sienta un buen precedente. Pero debemos tener en cuenta que las
pilas y baterías junto con el resto de los aparatos eléctricos y electrónicos se encuentran hoy en una zona gris con respecto a la legislación vigente en materia de residuos. Por un lado corresponden a los residuos domiciliarios porque surgen del flujo habitual de los residuos domésticos, pero por el otro cumplen con los criterios de residuos peligrosos, por sus componentes”, señaló María Eugenia Testa, directora Política de Greenpeace.

“Es necesario que, para este tipo de residuos, se establezca el principio de Responsabilidad Extendida del Productor, que amplía la responsabilidad legal y financiera de los fabricantes e importadores una vez finalizada la vida útil de estos artefactos”. La solución al problema de las 10 toneladas de pilas del Gobierno de la Ciudad es un primer paso, para dar una solución definitiva al problema en todo el país es necesario el urgente tratamiento de una ley nacional de residuos electrónicos”, concluyó Testa.

* Para leer la carta de Energizer S.A. a Greenpeace en la que asume su responsabilidad, hacé click aquí.

Energizer Contamina


Las pilas usadas son residuos peligrosos y tóxicos para el medio ambiente y la salud de todos. Las empresas productoras e importadoras de pilas son las que deben hacerse responsables de la gestión de los residuos de sus propios productos. Gracias al reclamo de miles de personas, Duracell ya asumió el compromiso de hacerse cargo de las 10 toneladas de pilas que acopió el Gobierno de la Ciudad.

Ahora vamos por más y exigimos a Energizer, la empresa que posee la mayor parte del mercado de las pilas, que también se haga cargo. Por eso, este jueves 2 de septiembre entre las 8 y las 13 hs. traé tus pilas usadas al Obelisco, y nosotros se las devolveremos a Energizer para que asuma su responsabilidad de reciclarlas.

Acordate:

Lugar: Obelisco - Av. 9 de Julio y Corrientes.

Fecha: Jueves 2 de septiembre

Horario: 8 a 13 hs.

Confirmá tu asistencia y contanos cuántas pilas agotadas vas a traer. Completá el formulario: http://www.greenpeace.org.ar/cyberacciones/index.php?cyberaccion=5092

Greenpeace detiene la perforación de un pozo petrolífero en el Ártico


Con esta pacífica actividad, Greenpeace denuncia la "fiebre de petróleo" que se podría desatar en aguas profundas árticas. Activistas se colgaron de una palataforma petrolífera en Groenlandia para pedir una moratoria a la búsqueda de combustibles fósiles en la zona.

InternacionalCuatro activistas de Greenpeace a bordo del barco Esperanza lograron eludir un fuerte dispositivo de seguridad y acceder a una plataforma petrolífera de la compañía británica Cairn Energy en Groenlandia. Los voluntarios se descolgaron de la plataforma y ahora permanecen suspendidos a 15 metros sobre el mar, lo que obligó a paralizar las labores de perforación.

Los escaladores cuentan con carpas y alimentos suficientes para permanecer suspendidos durante varios días. Si logran detener las labores de perforación tan sólo durante un corto período de tiempo,la empresa petrolera tendría serias dificultades para completar la prospección antes de que comiencen las duras condiciones invernales que obligarían a parar las operaciones hasta el próximo año, lo que daría tiempo suficiente para intentar alcanzar una prohibición mundial de estas operaciones en aguas profundas.

Según manifestó uno de los activistas participantes en la acción, el estadounidense Sim McKenna, “es necesario mantener a las empresas energéticas fuera del Ártico y acabar con la adicción al petróleo, por eso vamos a frenar la actividad de esta plataforma de perforación durante el tiempo que podamos. El desastre de BP en el golfo de México demostró que hay que buscar alternativas al petróleo. Esta plataforma es la que puede desatar la fiebre del petróleo en el Ártico, lo que supone una gran amenaza para el clima y pone este frágil entorno en riesgo".


Entre los activistas argentinos que integran la tripulación del Esperanza se encuentran el capitán de la embarcación Waldemar Wichmann (piloto de ultramar de primera) e Ignacio María Soaje. Ellos emprendieron el Tour del Esperanza junto a un gran equipo de campaña que incluye a personas provenientes de todas partes del mundo: Panamá, India, Australia, Suecia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia, Italia, Ucrania, las Islas Cook y las Bermudas.

El barco de Greenpeace se encuentra en la zona desde hace nueve días, siempre vigilado de cerca por un buque de guerra danés y una flota de barcos de la policía con equipos de operaciones especiales a bordo. A pesar de ello, no han podido impedir que los activistas accedieran al perímetro de 500 metros alrededor de la plataforma, lo que exige la paralización de las actividades según el protocolo de seguridad.

Es probable que la empresa se esté planteando desplazar las labores de prospección unos 100 kilómetros, ya que aún no ha encontrado petróleo en este punto, por lo que la acción de denuncia de Greenpeace podría lograr que este traslado se retrasase o incluso se cancele.

La semana pasada Cairn anunció que había encontrado gas a pocos kilómetros de esta plataforma, pero no petróleo. El frágil entorno al oeste de la isla Disko se conoce como el “callejón de los icebergs”, debido a su abundancia en la zona y a las condiciones ambientales extremas. Esto había disuadido a las compañías petroleras de operar en la zona hasta el momento. Sin embargo, las grandes petroleras vienen observando con atención las actividades de Cairn. Si esta empresa, con sede en Edimburgo encuentra petróleo, los analistas esperan que se produzca una nueva “fiebre del petróleo” en el Ártico. Gigantes como Exxon y Chevron, entre otros, ya comparon licencias de perforación en la zona y realizan los preparativos necesarios para operar.

Jon Burgwald, un activista de Greenpeace a bordo del Esperanza, situado a un kilómetro de la plataforma,declaró: “En lugar de dejar que las compañías petroleras perforen en busca de la última gota de petróleo en lugares vírgenes como el Ártico,nuestros gobiernos deben impulsar el desarrollo de fuentes de energía renovables necesarias para combatir el cambio climático y reducir nuestra dependencia de combustibles sucios”.

Notas:


1. El Gobierno de EEUU calcula que la probabilidad de que se produzca un derrame grave durante el tiempo de vida de un bloque de concesiones petroleras en sus aguas del Ártico es superior al 20 por ciento. Las probabilidades aumentan con cada licencia adicional concedida. Si Cairn encuentra petróleo en aguas de Groenlandia, el número de pozos crecerá dramáticamente. El pozo que está perforando Cairn está a una profundidad de entre 300 y 500 metros, aunque la moratoria introducida por Obama, tras la catástrofe en la plataforma Deepwater Horizon, se aplica a los pozos a mayor profundidad de 152 metros. Cairn se ha negado a publicar un plan de emergencia en caso de vertido y cuenta con apenas 14 embarcaciones con capacidad de reacción ante un derrame (el vertido de BP en el golfo de México requirió más de 3000 barcos).

2. La perforación al oeste de Groenlandia se limita a una “ventana de verano" entre julio y principios de octubre. Después de esta fecha, el hielo impide operar a los buques y no se podrían perforar los pozos de alivio en caso de emergencia. Esta zona se conoce como "callejón del iceberg". Cairn tiene que remolcar continuamente icebergs fuera de su trayectoria para evitar que estos colisionen con el equipo de perforación o utilizar cañones de agua para desviarlos. Si los icebergs son demasiado grandes, la compañía se ha comprometido a trasladar la plataforma para evitar una colisión. El mes pasado, una isla de hielo de 260 kilómetros cuadrados se desprendió del glaciar Petermann, al norte de la isla de Disko y probablemente se dirigirá hacia la zona de perforación.

3. La Bahía de Baffin es el hogar de entre el 80 y el 90 por ciento de los narvales del mundo. La región es también el hábitat de ballenas azules, osos polares, focas, tiburones, cormoranes, aves marinas y numerosas aves migratorias.

4. El proyecto de Cairn en Groenlandia representa un nuevo enfoque de la exploración petrolera moderna. Las empresas asumen enormes riesgos financieros y técnicos, con el objetivo de encontrar una bolsa de petróleo aún no descubierta. La ausencia total de infraestructuras internas de la empresa y de un plan de respuesta a vertidos plantea serios interrogantes sobre la capacidad de Cairn para hacer frente a un accidente en uno de los ambientes más hostiles de la tierra.

5. Cairn está dirigido por Sir Bill Gammell, un amigo de la infancia de Tony Blair y de George W. Bush. Según Gammell, la empresa busca una “gran superficie” para tener una amplia zona de exploración, en contraste con las parcelas más pequeñas que se encuentran, por ejemplo, el Mar del Norte. Los peligros de estas operaciones se manifiestan más claramente en caso de un derrame, donde la ubicación remota de la explotación implica que no exista suficiente infraestructura para llevar a cabo las labores de limpieza con la rapidez necesaria.